Las escuelas infantiles de Andalucía alertan de un inminente cierre masivo por el bloqueo de sus tarifas
Denuncian que el "precio-plaza" lleva ocho años congelado frente a una inflación que asfixia al sector 0-3 años.

Las escuelas infantiles de Andalucía han lanzado un grito de auxilio ante lo que califican como una situación «insostenible». El sector de la educación de 0 a 3 años advierte que, de no producirse una intervención urgente por parte de la Junta de Andalucía, decenas de centros en Sevilla y en toda la comunidad autónoma se verán abocados al cierre definitivo.
Ocho años de asfixia financiera
El eje de la protesta reside en la congelación del Precio-Plaza y del IPC, que permanecen sin cambios desde hace más de ocho años. Mientras otros sectores públicos y privados han visto actualizados sus ingresos y salarios conforme al coste de la vida, las escuelas infantiles denuncian que han sido las «grandes olvidadas» de la administración.
«No podemos soportar más esta situación. Todo sube: la luz, los alimentos, los proveedores, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), los alquileres y los impuestos. Sin embargo, nuestros ingresos por plaza siguen anclados en el pasado», explican.
Un agravio comparativo frente a otros sectores
Desde el colectivo señalan una profunda discriminación respecto a otros dependientes de la administración pública. Critican que, mientras funcionarios, pensionistas e incluso perceptores de pensiones no contributivas han visto actualizadas sus retribuciones, el primer escalón de la formación educativa sigue sufriendo un bloqueo presupuestario.
Riesgo de destrucción de empleo
Las escuelas hacen un llamamiento directo al Gobierno de Juanma Moreno, así como a las Diputaciones y Ayuntamientos para que actúen de inmediato. El cierre de estas escuelas no solo afectaría al derecho a la conciliación de las familias, sino que dejaría a cientos de trabajadoras en el paro.
«¿Por qué se juega con la educación de nuestros hijos?», cuestionan desde la asociación, exigiendo que se ponga fin a una precariedad que pone en jaque el futuro del sector más vulnerable del sistema educativo.




