Noticias

El latido del agua y el pincel del alma: la fuente donde Jesús devolvió la vida al Parque de la Alegría

Hoy no se inaugura una fuente, hoy late el nuevo corazón del barrio de La Alegria

 

El latido del agua y el pincel del alma: la fuente donde Jesús devolvió la vida al Parque de la Alegría

      

Hay rincones en los mapas que no se miden por metros cuadrados, sino por los latidos que guardan en su interior. El Parque de la Alegría, en nuestra  Alcalá de Guadaíra, es uno de esos lugares sagrados donde la vida comunitaria se teje a fuego lento: entre bancos de charla, risas de niños que ya peinan canas y tardes donde el tiempo parece detenerse para escuchar el susurro de la brisa. Durante cincuenta años, su fuente central ha sido testigo mudo de nuestra historia colectiva. Pero las piedras envejecen, el tiempo roza los monumentos y, a veces, los espacios que un día fueron el corazón de un barrio apagan su brillo. 

Cuando el desaliento amenazaba con convertir la vieja fuente en un rincón olvidado, ocurrió: cuando las instituciones no llegan, llega el alma de las personas. Y en este rincón de Alcalá, el alma tiene nombre propio, una sonrisa cálida bajo un sombrero de paja y unas manos que, tras ochenta y ocho inviernos, siguen destilando la magia de un niño. Se llama Jesús Cuenca. 

«Eso es feísimo, las ranas las hago yo»

La historia de esta restauración no nació en un despacho frío, sino entre risas, comentarios, miradas cómplices, opiniones de acera y complicidades vecinales. La asociación de vecinos, impulsada por el empuje infinito de María José y Maite, quienes han llevado este proyecto en volandas desde el primer segundo, soñaba con devolverle la dignidad a la plaza. Buscando un destello de belleza que tuviera ese toque original e identitario de nuestro Puente del Dragón, alguien compró una modesta ranita ornamental para encender la chispa de la idea. 

Y entonces apareció Jesús. Con la franqueza limpia de quien ha dedicado su existencia a crear arte, miró la figurita y sentenció con una sonrisa: «Eso que habéis comprado es feísimo; no lo vais a poner. Las ranas las haré yo».

Lo que empezó como un desafío de taller se convirtió en un acto de amor puro hacia los suyos. Jesús, un hombre cuya curiosidad no conoce carnés de identidad, se encerró en su casa. En un pequeño horno instalado por él mismo, controlando el fuego y la paciencia al milímetro, asesorado por una profesora amiga de su hija que un día estudió Bellas artes, modeló el barro con sus propias manos. Creó una a una cada rana, haciéndolas distintas, irrepetibles, dotándolas de alma y guardando celosamente una más en la recámara, por si acaso el destino decidía poner a prueba su obra. 

Pero su generosidad no entendía de límites. Con la precisión de un orfebre y la ternura de quien mima un sueño, dibujó bocetos de todas las formas posibles, calculando cada milímetro de piedra, cada pendiente, cada rincón. Inspirándose en los colores y la alegría de nuestra tierra, revistió la fuente con la técnica del trencadís: un mosaico artesanal de azulejos rotos donde el azul del agua se funde con flores de colores vivos. Hoy, Jesús visita la fuente cada día con la devoción de un padre primerizo: «Como si fuera su propio bebé», nos cuenta María José con la emoción y el orgullo de quien ha contagiado el amor por su barrio y admirada por la capacidad de su “artista” vecino.

Las huellas invisibles de un artista silencioso

Hablar de Jesús Cuenca en la urbanización no es hablar de un vecino de paso; es recorrer los cimientos mismos de su identidad. Llegado en aquel lejano 1971 de la mano de su inseparable mujer, este antiguo decorador y escaparatista de El Corte Inglés, el hombre que en su día vistió de magia e ilusión las navidades de muchos, decidió regalar su jubilación al servicio de los demás. 

¿Quién no ha mirado alguna vez los escudos de la urbanización y de la asociación, la puerta de entrada, los azulejos esculpidos o la capilla pintada con mimo? ¿Quién no recuerda verle, ya con ochenta y cuatro años cumplidos, subido a un andamio junto a Miguel Mazana para devolverle el color al escenario de las fiestas? Jesús no pinta paredes; pinta sonrisas en el rostro de un vecindario que lo adora. Es la prueba viviente de que el arte más sublime no cuelga de los grandes museos, sino que camina descalzo por los parques de nuestros barrios, regalando abrazos y horas de vida entregadas al prójimo. 

Un monumento al amor invisible

Hay gestos que no caben en los presupuestos ni se pueden pagar con dinero. Lo que Jesús ha hecho por el Parque de la Alegría y sus vecinos, es una lección magistral de lo que significa la verdadera generosidad: esa que no espera aplausos, que nace de las entrañas y que abraza a la comunidad entera sin pedir nada a cambio.

A sus 88 años, con la piel tostada por el sol y el corazón ensanchado por el cariño de sus vecinos, esos que pronto celebrarán su hazaña en una entrañable cena de hermandad, Jesús nos ha recordado que envejecer es un arte, pero vivir dejando huella es un milagro. 

Cuando paseos por el parque y veas brillar los azulejos bajo el sol de Alcalá, detente un segundo. Mira las ranas de cerámica que vigilan el agua con una sonrisa cómplice. En cada trozo de cerámica rota, en cada pincelada de color y en cada hora robada al descanso, hay un trocito del alma de un hombre bueno. Gracias, Jesús. Por enseñarnos que un barrio no lo hacen las casas, sino las manos dispuestas a abrazarlo todo.

 

¿ Qué te ha parecido?
+1
1
+1
0
+1
0
+1
2
+1
0
+1
0
+1
0

Descubre más desde Noticias de Alcalá

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Descubre más desde Noticias de Alcalá

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo