Tres alcalareños condenados a 20 años de prisión y más de 7 millones de euros en total por tráfico de drogas
Son dos hombres y una mujer los condenados

CONDENADOS A PRISIÓN TRES VECINOS DE ALCALÁ DE GUADAÍRA POR TRÁFICO DE DROGAS ENTRE SEVILLA Y MALLORCA
La pareja que lideraba la organización criminal y un joven que actuaba como ‘mula’ aceptan penas que suman más de 20 años de cárcel y multas millonarias.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma ha dictado sentencia de conformidad contra tres ciudadanos naturales de Alcalá de Guadaíra, tras reconocer estos su implicación en una red de narcotráfico que operaba enviando cocaína y hachís desde la provincia de Sevilla hasta las Islas Baleares.
Los procesados han evitado la celebración del juicio tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía, aceptando las penas de prisión y el pago de multas que ascienden, de forma conjunta, a casi 7 millones de euros.
La pareja considerada responsable de la organización, residente en Alcalá de Guadaíra, ha aceptado una condena de siete años y tres meses de prisión cada uno. Según los hechos probados, ambos dirigían la operativa logística que incluía el envío de paquetes de droga a través de empresas de mensajería bajo identidades falsas y la coordinación de los traslados aéreos de los distribuidores.
Además de la pena privativa de libertad, se les han impuesto multas por un valor total de 4,8 millones de euros, en atención al valor de la sustancia intervenida durante las investigaciones y los registros realizados.
El tercer condenado, un joven de 25 años también natural de la localidad alcalareña, ha aceptado una pena de seis años y seis meses de cárcel. Su función dentro del grupo era la de ‘mula’, encargándose del transporte y la entrega de los estupefacientes en la isla. En su caso, la multa impuesta por el tribunal balear asciende a 2,1 millones de euros.
La operación policial que ha dado lugar a esta condena permitió desmantelar una ruta de suministro estable que utilizaba la conexión Sevilla-Palma para introducir sustancias prohibidas en el mercado balear. La investigación acreditó que la organización contaba con una estructura jerarquizada donde los cabecillas, desde Alcalá de Guadaíra, controlaban tanto los tiempos de envío como el reparto de beneficios de la venta.
Con esta sentencia firme tras la conformidad de los acusados, se cierra un proceso judicial que pone de manifiesto la cooperación entre las fuerzas de seguridad de ambas provincias para combatir el tráfico de estupefacientes a media y larga distancia.




