COLAPSO EN LOS JUZGADOS: El TSJA sitúa a Alcalá de Guadaíra en la «zona roja» de la justicia andaluza
El último informe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) denuncia una sobrecarga superior al 160% y califica de "inasumible" la situación de los cuatro juzgados actuales, que operan sin espacio físico para crecer.

COLAPSO EN LOS JUZGADOS: El TSJA sitúa a Alcalá de Guadaíra en la «zona roja» de la justicia andaluza
El último informe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) denuncia una sobrecarga superior al 160% y califica de «inasumible» la situación de los cuatro juzgados actuales, que operan sin espacio físico para crecer.
La justicia en Alcalá de Guadaíra no solo es lenta; según el último diagnóstico del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), está al borde de la parálisis técnica. El informe anual de la institución vuelve a señalar a Alcalá como uno de los puntos más críticos de la geografía andaluza, víctima de una combinación letal: un crecimiento poblacional, un aumento de la litigiosidad civil y una infraestructura que se ha quedado pequeña.
Un sistema desbordado
Los datos son demoledores. Los cuatro juzgados de Primera Instancia e Instrucción con los que cuenta la ciudad están soportando una carga de trabajo que, sobre el papel, debería ser repartida entre seis órganos. Con una tasa de sobrecarga que supera el 160% de los módulos recomendados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), los magistrados y funcionarios de Alcalá realizan un ejercicio de «resistencia» diario.
«La situación es de especial penosidad», subraya el TSJA en su último dictamen. A pesar de que la tasa de resolución —el ritmo al que los jueces cierran expedientes— es notablemente alta, la entrada constante de nuevos asuntos impide reducir la tasa de pendencia. En términos llanos: por cada caso que se cierra, entran casi dos nuevos, acumulando un «stock» de sentencias pendientes que afecta directamente al ciudadano.
El Juzgado nº 5 o la ciudad de la justicia. Una promesa que no llega
La solución principal que plantea el Alto Tribunal es la creación inmediata del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5. Esta petición, que encabeza el listado de prioridades de la provincia de Sevilla para este 2026, sigue solo siendo una promesa.
Sin embargo, el problema no es solo de plazas, sino de ladrillos. El TSJA advierte de un «cuello de botella» logístico: no hay sitio para más jueces. Las sedes actuales están saturadas y carecen de espacio para albergar nuevos despachos o servicios comunes.
El TSJA estima que la carga de trabajo en la jurisdicción civil ha crecido un 12% en el último ejercicio en nuestra ciudad.



