El «martirio» de la calle Alcalá y Orti: Vecinos denuncian un mes de tortura por el sonido de una tapa de registro suelta
Video-denuncia de nuestros lectores

Como pueden ver y oír en el video, esto es lo que llevan los vecinos de “la cañá” soportando día y noche.
Los residentes de la céntrica calle Alcalá y Orti han llegado a su límite. Lo que comenzó como un ruido metálico se ha convertido, tras más de 30 días, en una auténtica «tortura psicológica» debido al estado de una tapa de registro perteneciente a Telefónica.
Un sonido incesante día y noche
Al ser una de las arterias más transitadas del municipio, el flujo de vehículos es constante. Cada vez que un neumático pisa la tapa, se produce un impacto seco y estridente que retumba en las viviendas, como comprobarán en el video.
«Es agotador. No puedes dejar de oír todo el día ese ruido y es imposible conciliar el sueño de noche. El sonido es constante, rítmico y desquiciante», explican los vecinos afectados.
“No hemos podido hablar con nadie de la compañía telefónica, ni por su página web ni por incidencias, porque para esto no hay acceso alguno para poder poner esa queja” nos dicen los vecinos.
El Ayuntamiento se desentiende
A pesar de las reiteradas quejas presentadas por los vecinos al Consistorio, la respuesta institucional ha sido decepcionante. El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha resuelto el aviso indicando que: «la resolución de su aviso excede de las competencias municipales».
Los afectados consideran que, si bien la infraestructura es de una empresa privada (Telefónica), el Ayuntamiento tiene la responsabilidad de velar por el descanso de sus ciudadanos y la autoridad suficiente para exigir a la compañía una reparación urgente por vía de apremio.
Vídeo-denuncia como prueba
Los vecinos nos han enviado un vídeo-denuncia donde se aprecia claramente la intensidad del ruido. En las imágenes se observa cómo la tapa baila bajo el peso de los coches, generando un estruendo que se ha convertido en la banda sonora no deseada del barrio.
Por esto los vecinos exigen a Telefónica la reparación o sustitución inmediata de la tapa de registro. Y le piden al Ayuntamiento que actúe como mediador y protector de la salud vecinal, en lugar de escudarse en la falta de competencias.




