
Hay que ser vagos y guarros.
EL INCIVISMO Y LA FLOJERA CONVIERTEN “PRUEBA DE CAÑONES” EN UN FOCO DE RATAS E INSALUBRIDAD SOBRE EL IES ALBERO
Al ya eterno problema de la infinidad de mierdas de perro que no se recogen y que obligan a un sobre esfuerzo a la empresa de limpieza, ahora se suma otro grupo de guarros en la zona.
Arrojar bolsas de basura
tras genera plagas en viviendas y un hedor insoportable en verano, vulnerando la ordenanza municipal penalizada con 300 € de multa.
La reiterada e incívica costumbre de un grupo de vecinos de utilizar el terreno de Prueba de Cañones (ubicado justo encima del IES Albero) como un vertedero improvisado ha rebasado los límites del mero deterioro visual para convertirse en un problema de salud pública y convivencia urbana.
El origen del problema: incivismo, comodidad y negligencia
Las imágenes captadas en el entorno atestiguan cómo se acumulan decenas de bolsas de residuos orgánicos e inorgánicos arrojadas deliberadamente por encima del vallado de protección. Los autores de esta «guarrería» actúan motivados por la pura vagancia de no recorrer unos metros hasta los contenedores reglamentarios, amparándose en la falsa premisa de que, al quedar los desperdicios al otro lado de la reja, la suciedad «desaparece».
Esta actitud egoísta y la falta absoluta de civismo dejan atrapada la basura en una zona de difícil acceso, entorpeciendo las labores de los servicios de limpieza y degradando de forma continuada un espacio público que pertenece a toda la ciudadanía.
Impacto directo en la salud pública y el vecindario
Está práctica tan guarra genera la proliferación de plagas de roedores ya que los residuos descompuestos alimentan focos de ratas y cucarachas que ya se desplazan y comienzan a adentrarse en las viviendas colindantes. Quienes tiran las bolsas son los causantes directos de este riesgo sanitario en las casas de sus vecinos, asimismo el hedor insoportable en pleno verano ya que las altas temperaturas estivales aceleran la putrefacción de la materia orgánica atrapada en la maleza seca, haciendo el aire irrespirable para los vecinos y afectando al entorno del centro educativo.
Asimismo aumenta el peligro de incendio e insalubridad, la acumulación de plásticos y desperdicios junto a vegetación seca incrementa significativamente el riesgo de conatos de incendio en la zona.
Régimen sancionador: Multas de hasta 300 euros
El abandono de desperdicios en lugares no autorizados no es un simple descuido, sino una infracción manifiesta de la Ordenanza Municipal de Limpieza Urbana y Protección Ambiental de Alcalá de Guadaíra. La normativa vigente tipifica estas actuaciones con sanciones económicas que alcanzan los 300 euros por cada infracción cometida.
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