Vecinos de Pablo VI se movilizan ante el abandono que sufren por parte del Ayuntamiento al ni siquiera responder a su petición de poner una barandilla para no caerse
Están recogiendo firmas

Vecinos de Pablo VI se movilizan ante el abandono que sufren por parte del Ayuntamiento al ni siquiera responder a su petición de poner una barandilla para no caerse
Los vecinos de la calle Magedo denuncian el riesgo de caídas y exigen una barandilla tras años de abandono
Los residentes de la calle Magedoy la zona de la calle Arcos, en el barrio de Pablo VI, han dicho basta. Tras décadas solicitando mejoras básicas, los vecinos han iniciado una recogida de firmas para exigir la instalación urgente de una barandilla en los accesos escalonados de estas vías peatonales, un punto negro donde ya se han registrado caídas de personas mayores.
Una estructura de los años 70 sin mantenimiento
La calle Masedo es el ejemplo claro de la falta de inversión en accesibilidad en Alcalá. Según la denuncia vecinal, la vía mantiene la misma estructura desde los años 70. Después de más de 50 años sin modificaciones, los escalones que dan entrada a la calle se han convertido en una trampa para los vecinos de avanzada edad que residen en la zona.
«Es una calle peatonal con escalones que no ha cambiado en medio siglo. Algunos vecinos ya se han caído en la entrada precisamente por no tener un punto donde apoyarse», explican los afectados en el escrito registrado ante el consistorio.
La indignación de los vecinos no solo nace del estado de la calle, sino de la falta de respuesta institucional. En Julio de 2025 presentan la primera solicitud por un vecino.
El 2 de septiembre de 2025 presentaron una Instancia formal registrada (Nº 2025-E-RC-24013) detallando el peligro.
De septiembre a diciembre de 2025 se presentaron 6 escritos telemáticos adicionales insistiendo en la urgencia.
Ante la ausencia de soluciones y el silencio del Ayuntamiento, los vecinos han decidido unir fuerzas mediante una campaña de firmas para dar visibilidad a un problema que afecta directamente a la integridad física de los residentes.
La petición es directa y no admite más demoras: la instalación de una barandilla de seguridad en la zona de los escalones. Los vecinos consideran inaceptable que en un barrio tan querido y emblemático de Alcalá de Guadaíra, las personas con movilidad reducida vean limitada su autonomía o se jueguen el tipo cada vez que entran o salen de sus casas.
El contraste de las cifras: 1,5 millones recaudados
Los vecinos han realizado un cálculo basado en las 26 viviendas que componen estas cuatro calles. Con una media conservadora de 100€ de IBI anual por vivienda, estiman que en los últimos 50 años —tiempo en el que la calle no ha recibido mejoras estructurales— el Ayuntamiento ha recaudado un total de 1.560.000 euros.
«Es incomprensible que tras recaudar más de un millón y medio de euros de nuestros bolsillos, el Ayuntamiento no sea capaz de invertir una mínima fracción en una barandilla para que nuestros mayores no se caigan al salir de casa», lamentan los portavoces de la protesta.
Los residentes esperan que esta movilización fuerce al Ayuntamiento a ejecutar una obra que es, por presupuesto y técnica, sencilla, pero vital para la seguridad diaria del barrio.




