Noche complicada de viento y lluvia en Alcalá, no se han suspendido las clases
La alerta naranja está activa

Alcalá de Guadaíra, en vilo: el río crece con fuerza tras una noche de lluvias y vientos intensos.
La ciudad mantiene activada la alerta naranja y, aunque el caudal del Guadaíra preocupa a las autoridades, por ahora no se registran incidentes de gravedad.
Alcalá ha vivido una de las noches más complicadas de los últimos meses en lo que a meteorología se refiere y lo sigue viviendo esta mañana. El fuerte temporal que azota la región no ha dado tregua durante la madrugada, dejando tras de sí una situación de incertidumbre que persiste a estas horas con la alerta naranja aún vigente sobre el municipio.
Una madrugada de vigilancia constante
Pese a la intensidad de las precipitaciones, viento, y la complejidad de las últimas horas, el primer balance de las autoridades locales es de relativa tranquilidad dentro de la excepcionalidad: no se han reportado incidentes de relevancia. Los servicios de emergencia han trabajado a durante toda la noche monitorizando los puntos críticos de la ciudad, confirmando que las infraestructuras están resistiendo el envite del agua y el viento.
Preocupación por el Guadaíra
El foco de atención se centra ahora en el cauce del río Guadaíra. La importante crecida del caudal debido a las lluvias persistentes ha encendido las alarmas preventivas. Las autoridades han hecho un llamamiento directo a la prudencia ciudadana, solicitando que la población se abstenga de acercarse a las riberas, zonas bajas o áreas potencialmente inundables. La fuerza del agua y la inestabilidad de los márgenes del río suponen, en estos momentos, un riesgo real que debe evitarse.
Suspensión de actividades y cierres
Las clases no se han suspendido.
Como consecuencia directa del temporal, Alcalá ha visto alterada su actividad cotidiana. El Ayuntamiento ha procedido al cierre de todas las instalaciones municipales al aire libre. Parques, recintos deportivos e instalaciones públicas al aire libre, permanecerán precintados para evitar accidentes derivados del viento o la acumulación de agua, a la espera de que el nivel de alerta descienda.
Se recomienda a los vecinos seguir la evolución del tiempo a través de fuentes oficiales y evitar desplazamientos que no sean estrictamente necesarios hasta que el frente amaine.




