Los embalses que abastecen a Alcalá de agua al 100%.
El sistema de embalses de Emasesa alcanza el lleno técnico tras los últimos temporales
Los embalses que abastecen a Alcalá de agua al 100%.
El sistema de embalses de Emasesa alcanza el lleno técnico tras los últimos temporales
La red de embalses gestionada por Emasesa, responsable del suministro de agua potable a Alcalá de Guadaíra y el área metropolitana, ha registrado hoy un hito histórico al alcanzar el 99,9% de su capacidad total.
Tras el paso sucesivo de varios frentes lluviosos durante la primera semana de febrero, el volumen de agua almacenada se sitúa en los 640,2 hm³, lo que supone un escenario de plenitud técnica en todo el sistema.
La situación actual muestra una recuperación total de las reservas. Según los registros de la empresa metropolitana, los embalses de Melonares (185,60 hm³), Zufre (175,27 hm³) y Gérgal (35,04 hm³) se encuentran al 100% de su capacidad, habiendo iniciado maniobras de alivio y vertido controlado para gestionar los excedentes que siguen llegando desde las cabeceras. Por su parte, el resto del sistema presenta niveles cercanos al máximo: Cala se sitúa en el 87,2%, mientras que los embalses de Aracena y La Minilla alcanzan el 83% y 85% respectivamente, operando como vasos de regulación para contener el flujo de las escorrentías.
Este llenado masivo se produce tras un periodo de precipitaciones excepcionales por las tormentas, que han dejado acumulados superiores a los 160 l/m² en los puntos estratégicos de la cuenca. La rapidez de las aportaciones ha obligado a los técnicos de Emasesa a mantener una vigilancia constante sobre las infraestructuras, aunque la situación se reporta como de «absoluta normalidad operativa».
Con el sistema rozando su límite de capacidad, la garantía de suministro para la población y el tejido industrial de Alcalá de Guadaíra queda asegurada para los próximos años, alejando cualquier escenario de restricciones, si se gestiona bien. A pesar de estas cifras, los protocolos de gestión de sequía recomiendan mantener los niveles de consumo responsable, dada la naturaleza cíclica de la climatología en la región.





