No me gusta esta fiesta, vaya por delante mi opinión personal que perderle el respeto a los muertos no me parece agradable, ni risueño, ni cundido de gracejo, pero como en todo, en el dolor ajeno y en el recuerdo, siempre hay una lápida que pone “Por un puñado de Dólares”.
Andan los señores de la asociación Tres Arcos, algo enfadados, porque no han recibido los permisos para hacer su espectáculo de Hallowen en el Castillo, y cantan por las esquinas aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor”
Vale, pero permítanme, una opinión, con la que podrán estar de acuerdo o no.
Tienen ustedes ni más ni menos que lo que se merecen, no alzan ustedes la voz para nada, se les mandan emisarios de todos los partidos políticos para que pidan por esa boca, más que nada porque son ustedes un nicho de votos muy interesante, y no consiguen nunca nada.
La razón es muy sencilla, ustedes no participan de la vida de Alcalá de Guadaíra; castillo, castillo y castillo, y con toda la razón dicho sea de paso, sólo tienen que comprobar la participación en las urnas de su barrio de San Miguel, y comprobarán con estupor, la baja participación, lo que se traduce en que los que están al mando, hacen con ustedes lo que les da la gana, por lo tanto, el llanto y el crujir de dientes, suena a cantinela, convirtiendo castillo, castillo y castillo, en pobre de mi y pobre de mi.
Les quitaron la Noches del Castillo, y aquellos conciertos memorables de artistas de primer nivel, les quitaron el cine de verano, con aquel ambigú y aquel ambiente magnífico, les quitaron el Centro Cívico de San Miguel, dejando sólo para uso de alguna empresa con su sede ahí y de algún cursito de macramé.
Para aclarar las cosas, un centro cívico es un sitio dónde usted puede hacer todo el papeleo que necesite hacer sin bajar al Ayuntamiento, pues les metieron unos cuantos goles amiguetes de amiguetes, ustedes ya me entienden.
Sigo, todavía tienen ustedes cañerías de pvc colgando por las esquinas, el río a su paso por la ladera del Castillo sigue siendo un vertedero de basuras, las rampas de acceso a algunas casas siguen siendo trampas mortales para hombres y mujeres que no pueden subirlas, y seguiría más, pero para qué, si poner el foco sobre ustedes les hace temblar, ahora subirá Cristofer, a decir que aquí no pasa nada, y mañana más.
Eso que se ha quitado de hacer los buenos de Montero y Pavón.
Entiendo que están comprometidos, como siempre, con este gobierno local, que les habrá prometido el oro y el moro, el oro lo siguen teniendo ellos, a ustedes les han dejado solamente el Moro, y eso es lo que han conseguido, que sigan ustedes siendo un nicho, que sigan ustedes con la ilusión, con las promesas y dándose golpes de pecho al son de castillo, castillo y castillo.
Por otro lado, el tiempo que se avecina no da lugar a mucha fiesta, y esa es la razón por la que se ha suspendido, también, el espectáculo del Riveras del Guadaíra, pero, como dijo aquel, protesta que algo queda.
Recuerden, por muy amigos de Isabel la Caótica que sean, no son, ni de lejos, Bertín Osborne.
Fernando Viera