Ya lo he contado antes, no me gustan los plenos, pero basta que no te guste algo para que te apliquen la ley de fugas; ¿te gusta el té?, ¿no?, pues toma dos tazas.
Me encanta cuando a las cosas le ponen el sobre nombre de extraordinario, y claro, tu te montas una expectativa en la cabeza como cuando compras algo por aliexpress, en este caso lo de extraordinario no me ha pillado fuera de juego, ha sido todo como siempre, incluso más aburrido, ha sido un puntito  extra de ordinario.
Con un solo punto en el que no cabe debate alguno, que ya se ha aprobado en las comisiones y que es un mero trámite elevarlo a pleno.
¿Y qué han llevado a pleno nuestros queridos próceres y próceras?, pues lo de siempre, otra forma más de desviar dinero sin que nadie diga nada, porque lo primero que se ha desviado es la atención.
No quiero hacer sangre pero los presupuestos y los proyectos de 2023, no se han terminado, y el remanente del que hablan no lo ha vuelto a ver nadie, porque la oposición no se preocupa de preguntar esas cosas, la oposición está donde debe de estar, y callada.
Y yo seguiré preguntando, ¿si hay un remanente de 12.796.000 euros por qué hay que endeudarse en 11 millones de los bancos?
Nos cuentan, es el fruto del ahorro y del equilibrio presupuestario, el que llevan practicando 40 años y que nos llevó a deber 85 millones de euros, todo ello con el mismo partido en el poder.
Bien, llegados a este punto, si 12.7 millones euros son de ahorro, ¿por qué no están incluidos en el presupuesto actual?
Porque más allá de las explicaciones peregrinas, estos 12.7 millones no son como la canción, “hago chas y aparezco a tu lado”, no son ahorro, son el fruto de una vueltecita de tuerca más a los bolsillos de los alcalareños, son el fruto de nuevos impuestos, no, repito, no son ahorro, no son remanente y no es superávit.
Remanente es la parte que queda o sobra y que no ha sido utilizada; en la administración eso no debe de ocurrir, todo el dinero ha de estar empleado y si no lo estuviera, estaríamos hablando de una mala gestión o de infrautilización.
Superávit es el exceso de ingresos sobre gastos, a día de hoy imposible, como ya expliqué en su momento, si este año hay una recaudación prevista de 74,6 millones de euros y se sabe que se van a recaudar 63.5 millones, faltan 11 que son los que vamos a pedir a los bancos como plañideras en un entierro.
Ahorro es la parte de los ingresos que no se usa, y que debería también de estar reflejada en los presupuestos, que no es el caso.
¿Entonces qué es 12.7 millones de euros?, palabras, son sólo palabras, en realidad querido alcalareño y alcalareña, son sólo el fruto de una ensoñación con la que mantener la esperanza.
Son el fruto de la ingeniería de chistera y conejo blanco, para captar la confianza de las entidades bancarias y que nos den 11 millones de euros para cuadrar las cuentas.
Creo que con esto quedaría contestada la premura  a la que ha sido sometida la señora Carrascosa, que efectivamente tiene usted razón en exponer que no hay razón alguna que justifique que vayan ustedes a trabajar un viernes por la mañana sin tiempo de mirarse los papeles, como si en otras ocasiones se los hubieran mirado; si a la oposición los pilla el tren de ordinario, imagínate con prisas.
Y sí, “la calidad democrática brilla por su ausencia”, pero la calidad política, esa, señora Carracosa, esa no brilla, deben de sacarle lustre cuanto antes por bien de Alcalá.
Porque todo lo que se dice que se va  a hacer en el nuevo viejo plan Impulsa Alcalá, ya estaba presupuestado y teóricamente en marcha en el plan Alcalá Futura.
La señora Loscertales, aquí un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo, se habrá dado cuenta ya de que ese dinero que viene de los ciudadanos, se ha aplicado a los ciudadanos, porque un dinero que no existe, se aplica en bonificaciones que no existen.
En definitiva, la contestación de la señora Ballesteros fue encender el ventilador y espacir una mijita de mierda indicando en primer lugar que: “las explicaciones de dónde ha salido el dinero ya las he dado”, yo les aseguro que no las he escuchado, pero sí le escuché decir que son “políticos con altura de  miras”, frase que también le escuché decir a Jesús Gil en Telecinco.
Estamos ante el gobierno más caro de la historia de este pueblo, por un lado una oposición que a todo dice que sí, y no pone reparos, y por otro, un equipo de gobierno con una alcaldesa que cobra 85.000 euros al año.
Estuvo acertado Evaristo pidiéndole a Isabel la Caótica que se “tomara unos días para saber si quiere seguir gobernando”, la nota de humor del Club de la Comedia.
Así pues, y con escaso ánimo abstencionista, a modo de quiste benigno, de Vox y del Partido Popular, quedó aprobado un presupuesto de 12.7 millones de euros que no se sabe de dónde han venido y que no se sabe a dónde van.
El señor Rivas habla de “reforzar nuestros equipos”, así que vayan ya desempolvando los carnets del partido, y dándole like a las fotos del Facebook que es donde realmente hace política este señor.
Lo mejor del pleno fue el outfit de Christopher Rivas, al que posiblemente le esperaba “un mercedes blanco para llevarlo a la Feria del Ganao con diez duros de papel Albal y un cielo iluminao” le falta llevar un gato a los plenos y acariciarlo como en el Padrino.
Todo es de color, que bonita es la primavera.
Fernando Viera.