La visita del Presidente del Gobierno, es siempre un acto importante, en mi memoria aún están las visitas de los grande ilustres de España y de Susana Díaz, que la mujer dejó de venir, a vista de que el cariño se iba mermando como cae en el olvido esa tía lejana que bailó conmigo en una boda de un primo segundo.

De repente a Susana no la quería nadie y lo mismo le está pasando a Pedro Sánchez, que se está convirtiendo en ese pariente al que no le prestas dinero ni con copas de más, y al que no le confiarías la compra de las gambas el día de Nochevieja.

Nuestro espejo es Dos Hermanas, somos como dos hijos a los que hay que comprar los juguetes por igual, si a uno le regalas una cosa, al otro tienes que darle la misma, y Pedro, aquí, no va a venir.

Y ese agravio comparativo, ese gesto, de mala madre, no se, no se.

Allá que estuvo el Presidente Sánchez para hacerse otro NO-DO, después del del Valle de los Caídos, valorando “la política de viviendas con mayúsculas”, del Ayuntamiento de Dos Hermanas, que renuncia a parte del valor del suelo en virtud de los futuros compradores, “no es sólo facilitar suelos para la construcción de viviendas públicas protegidas sino que, además, renuncia al 12% del valor de ese suelo en favor de los compradores” como cuenta Europa Press, uff que golpe más bajo para la política de viviendas con minúsculas del Ayuntamiento de Alcalá.

El ayuntamiento de Dos Hermanas ha destinado 27 millones de euros a vivienda social, en el caso de Alcalá en el presupuesto de 2024 hay una partida destinada a vivienda y urbanismo de 12.5 millones, de urbanismo ya hemos visto, las farolas chinas, la calle de la Mina, el inaccesible molino, que casi se carga el teatro, una fuente para mayor gloria de la alcaldesa y un enano que corre calle abajo vestido de romano, y esos pequeños apaños con empresas locales, de los que no se sabe nada porque no están en la página de transparencia, y de los que no se sabe nada desde 2021.

De vivienda social, mucha farfolla, banderitas, casetas con planos y hasta aquí; la farfolla es cara de cojones.

No quiero pararme en los abucheos que sufrió el Presidente, porque luego dicen que son mentiras de la “fachosfera”, o un ligero rumor superfluo propio de los que no están conformes con las mayorías populistas y sí con las populares.

Curiosamente los que más pitaron eran los obreros de la construcción, que como todo el mundo sabe son un nido de peligrosos corpúsculos de la derecha reaccionaria, estirpe de los parias de la tierra, de siempre y “pa to los días” 

Debería de doler, pero no duele.

En Alcalá no hay vivienda social, ni está ni se la espera, y el alquiler, no está por las nubes, no, está lo siguiente, eso si tienes la suerte de encontrar algo.

¿Por qué este agravio comparativo?

¿Acaso el Partido Socialista abandona a su suerte a Alcalá de Guadaíra?, ¿ya no interesa a Juan Espadas esta zona del mundo?

Ya no interesa el propio Juan Espadas, que parece uno de esos fantasmas que dicen que hay en el Hospital de las Cinco Llagas hoy sede del Parlamento Andaluz.

Es curioso, viene el Presidente y no viene Juan, ¿no había canapés suficientes?

Está claro que algo pasa, que se arrastra una rémora de casos de corrupción en Andalucía y España, que pasarán factura en las urnas, donde se mezclarán siglas con nombres propios, el pasado y el presente, y la frase favorita de nuestros políticos: -y tú más.

Alcalá huele a profesor sustituto de secundaria, como olía en los últimos tiempos de Don Limones, huele a asepsia, a lejía, a amoniaco, huele a cuchilladas por la espalda, a cabezas rodando, y a toallitas de baño, sólo hay que acercarse al río.

Me dicen que la “niña” se iba a Europa, será cuestión de hacerse otro master en idiomas, en Deusto, por supuesto, allí le hacen precio por antiguos alumnos.