Era un día de Andalucía de hace 8 años, cuando en una de esas comidas de convivencia que se hacen en los partidos políticos, le pregunté a Secretario General del PSOE de Alcalá de Guadaíra, por aquel entonces Rafael Chacón, sobre los requisitos de la “niña”, para estar dónde estaba, y además le transmití una seria preocupación, sobre los honores de la otrora susodicha y ahora ilustrísima Isabel la Caótica.
Llamaba la atención en aquella lista de 2015, presentada por Limones a última hora, no sólo las lágrimas de los salientes, sino la posición de salida de la que antes conocida por “la niña”, como número 3 de un Partido Socialista que no la podía ni ver.
Salieron, para asombro de los presentes, gente preparada, incluido el propio Chacón, y entraron personas de las que, por ejemplo, su mayor logro fuera ser Hermano mayor de la Borriquita, que no digo yo que no sea importante, y políticamente útil.
Sea por lo que fuere, a mí los logros académicos de los políticos no me importan mucho, pero en este caso, sí me importó, y pregunté; mal, muy mal.
En las sedes de los partidos políticos debería de haber un cartel que dijera, “prohibido preguntar”; así pues se me dijo que:
– La nena vale, la nena sirve, la nena estudia.
A lo que yo contesté sorprendido:
– No puede ser, porque la nena no acabó el Bachillerato, no sabe idiomas, no tiene estudios superiores, y por lo tanto, no puede tener un Master en Deusto, todo lo más una amistad con Susana Díaz.
Sea como fuere, le dí un voto de confianza, al bueno de del señor Chacón, porque pensé en aquello que te decían en la mili cuando te licenciabas, “¿valor?”, se le supone.
Pero además puse sobre la pista al director de esta santa publicación con más posibilidades que yo en indagar, he hizo un magnífico trabajo que le costó sólo una llamada de teléfono y 5 minutos de conversación.
Mucho se ha corrido la tinta, con placer, sobre este asunto, el tiempo se lo llevó de recuerdo.
Pasa con mucha frecuencia, en este socialismo ilustrado y que padecemos, ya no nos acordamos de las 100 viviendas de VPO que se iban a construir, y que ya dijimos que eran mentira, que por cierto, empezaron siendo 700, cuando ese año en toda España se habían entregado 1900.
Los planes de este socialismo de nuevo cuño estaban en sembrar los campos de placas solares, cediendo terrenos públicos por 50 años prorrogables por otros 50, con lo que ni siquiera nuestros nietos verán devueltos los usufructos, y ni que decir tiene que, de ningún modo, esa cesión repercutirá en la factura de la luz de los alcalareños.
Todas y cada una de las “buenas intenciones” esgrimidas por este equipo de gobierno que prometía trabajo a “troche y moche”, institutos, limpieza, seguridad, casas de la juventud y diálogo con los vecinos, se han visto amparadas por la compra de amistades, y las prácticas aprendidas de las tres partes de la saga de El Padrino.
Yo siempre he pensado que los políticos deben de estar bien pagados, no sólo por la dedicación diaria y el trabajo, que debe de ser duro, no lo pongo en duda, creo que es necesario pagarlos bien, por que si nos los pagas bien meten la mano en lo que no es suyo.
Es decir, no les cuesta nada hacer suyas la palabras de otra socialista ilustre, Carmen Calvo, “el dinero público no es de nadie”, y efectivamente, a la vista del “Caso Koldo”, no sólo no es de nadie, sino que está al alcance de cualquiera sin escrúpulos y que se pase la muerte de familiares y amigos por el forro de las mascarillas.
El tal Koldo que además de tener una paguita, ha llegado a ser asesor personal de un Ministro socialista también, su aire avispado y calculador, sumado a sus maneras de dandy, le darán una idea al lector de porqué le daban una paguita en cuanto lo vean por la tele.
Estoy seguro que Koldo, más que un genio de las finanzas, relacionado con la banca holandesa y experto en cuentas offshore, es el que echaban al pilón en las fiestas de su pueblo.
Otro gran ejemplo de socialismo ilustrado, con méritos inventados, Carmen Calvo, propuesta para ser Presidenta del Consejo de Gobierno, para cuyo acceso, como jurista de prestigio no se ha dudado en “replantear” y maquillar.
Sus méritos como servidora pública, no los pongo en duda, lo de jurista de prestigio, no lo veo.
Tampoco crean que los méritos de Isabel la Caótica son pocos, mantiene a raya a una oposición que en ocasiones brilla, pero que no le llegan a la altura política de su ilustrísima,
Yo no voy a poner en duda que “hablara la militansia”, en su momento, ni la decisión de la mayoría en Democracia, es más, votamos siempre a un reflejo de nuestra sociedad.
Una sociedad que aprovecha los resquicios del orden, para hacerse un par de casas en la calle Orellana, aprovechando posición, peculio y oportunidad de que te concedan una licencia a la velocidad del rayo.
Sólo insinúo que esta sociedad está decadente y falta de rigor, por no hablar de poca vergüenza.
Pues hoy suena la flauta dulce, insistente e implacable pero sin terminar de definir las notas del Himno de Andalucía, el futuro de una tierra que se fragua en esos niños a los que preparamos para no hacer nada en un futuro incierto, lleno de gente con “paguita”, que no respeta la propiedad privada, que no lucha por una sanidad pública, y que sueñan con ser alcaldes y cobrar 85,000 euros al año, no hace falta ser muy lumbreras.
Siempre les quedará, si no llegan a  políticos, ser patrón de narco lancha, los que estudien y saquen buenas notas a lo mejor son camareros en alguna franquicia haciendo montaditos.
Pues con la irritantes notas de la flauta dulce de mi vecino, en la parte que dice Andaluces Levantaos, yo le añado… de una puta vez.
Fernando Viera.