Yo me la llevé al río,
por hacer alguna cosa,
y resultó ser franquicia
de cervecerías La Espumosa.
Y no me quejo,
lo que fuere  facer no fice,
lo dejé por otro día
que más límpido amenice.
Con su vestido de flores
acercose al olor de esfinter,
y dio con la clave de todo.
– Aquí, vertido se ha, un tinte.
Guadaíra el espumoso,
es sin gracia el adjetivo.
Baja otra vez pringoso
nadie sabe el motivo.
Lolita la Piconera,
muy verde y ecologista
dice que está enfadada,
que está siguiendo una pista
Faga algo pa que no ocurra
no pasee por los parrales
maldiciendo en arameo,
que esto no es meao de burra.
Y al olor de la fritanga
con el cazo bien asido
continuará la pachanga
deste río malquerido.
Y nadie hará nada contreyo
no sacar los pies del plato,
el río sale barato
sin medrar de leguleyo.
Fernando Viera