¡Vamos pa la feria!
Ya van cerrando los almacenes Bernarda Alba, especialidad en luto riguroso para señoras y mortajas para señores.

¡Vamos pa la feria!
Ya van cerrando los almacenes Bernarda Alba, especialidad en luto riguroso para señoras y mortajas para señores.
Las floristerías rinden beneficios tras el paso de las cofradías y la aportación, siempre inestimable, de rameras y rameros (portadores de ramos), un año más de Semana Santa.
Ya se cierra ese ciclo de comer garbanzos y hartarse de bacalao y pestiños; esa cuaresma que destroza la dieta, que normalmente es de pizza, sushi y cerveza, como si no hubiera un mañana.
Ya se han revisado las fotos, se han cortado las cabezas que no debían estar y se ha hecho recuento de adhesiones.
Se abre otro ciclo de fritanga, tortilla del Mercadona, gambas a la plancha congeladas, jamón y rebujito; menos mal que es solo una semana. Arrímense a los políticos y al suegro de turno, titular de la caseta; hagan la pelota, déjense llevar y que paguen ellos, que la feria de este año no es para tiesos, ni tiesas, ni tieses, por supuesto.
Hablen de toros, tengan el mismo gusto que las vacas, ¿por qué no?, y olvídense de que nos quedan unas semanas de abastecimiento de combustible, porque no se ponen de acuerdo ni moros, ni cristianos, ni judíos.
En los días señalaitos, todos los gachonsitos somos gitanos, cantamos gitano, bailamos gitano, y juramos que nuestro abuelo fue un gran gitano.
Ya bajará el pan mañana.
Déjense llevar por los cacharritos de la calle del Infierno y por los bocadillos de Tere y su Tartana, que los pone como le da la gana: lucecitas de colores, palmas, vítores, promesas y esa Margarita y su sueño de ser Romero, que todavía está a la espera del cambio de sexo.
Resuciten el arte de Joselito y hablen con propiedad de chicuelinas, medias y naturales, mientras suenan los clarines y la bacaladera te pide el pin para pagar la “convidá”, ejerciendo de “pagafantas” un año más.
Esa es la realidad: mientras unos tocan palmas, otros miran la cartera vacía. Hacienda te mete mano por un lado para dárselo a los políticos por otro, y tú sin oler el albero del Real.
Quedan pocas llamadas que atender y, en las encuestas, el Partido Popular celebra el matrimonio con Vox en Extremadura, mientras los mira con recelo en Andalucía. Las izquierdas afligidas siguen sin verlo claro. Como cosa buena, a Maíllo le toca sacudir la coctelera y poner la pica en Flandes, que no en Flan Dhul, y salvar unos muebles destrozados por la dejadez televisiva de los podemitas y de los sumadores/restadores.
Recién salido de la caseta de los Formalitos, oliendo a pachuli, la nota pintoresca de este entramado, el líder del andalucismo, corifeo y palmero del PSOE, el señor Rivas, bailaba la primera y las que hagan falta con la señora Montero en la caseta del Partido Socialista. Le da comunicando el teléfono de Adelante Andalucía, ¿qué diría Blas Infante?
Nos ha pillado el presidente de la Junta con el calzoncillo bajado, esa es la verdad.
¡Otra rondita pa toa mi gente!



